[Hoy asistimos al intento...], Marta Sanz

lunes, 23 de enero de 2017
 Tsunami, Pejac


Hoy asistimos al intento [...] de colocar la literatura en una posición exclusivamente autorreferencial, de falsa independencia respecto a las estructuras económicas y morales tanto desde el punto de vista de una creación que se considera “inocente” o neutral —ph neutro, colutorio sin alcohol—, como desde el punto de vista de una recepción que coloca el producto literario en la categoría de lo inofensivo o de lo intrascendente: la literatura y en especial las novelas se relegan al espacio del ocio, son retórica suntuaria, marca de cierto tono o prestigio social, y todos los escritores se convierten en enanos saltimbanquis y sus historias en espectáculo, como si las narraciones literarias no tuvieran la capacidad de afianzar la ideología hegemónica o como si las narraciones –aparentemente no literarias- no tuvieran la capacidad de fundar realidades que a menudo en nada se parecen a la verdad.

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Marta Sanz, No tan incendiario, Periférica, Cáceres, 2014.
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